Señor director, con sorpresa he leído las declaraciones del seremi de Salud, Osvaldo Palma, respecto a que éste sería un “proyecto muy difícil de rechazar porque nunca se seca el río”. ¡Qué mal estaríamos como país si éste fuera el único criterio para aprobar o rechazar un proyecto de esta envergadura! La pregunta que realmente deben hacerse las autoridades y la ciudadanía es la siguiente: ¿vale la pena sacrificar uno de los paisajes más hermosos y mejor conservados de la Región del Maule a cambio de tan sólo 135 MW de capacidad instalada? ¿Vale la pena intervenir por más de 40 kilómetros un ecosistema que ha sido tipificado por la propia Conama como Sitio Prioritario de Conservación de la Biodiversidad a cambio de dos centrales hidroeléctricas que implican aumentar en tan solo un 1,1% la capacidad instalada del SIC? ¿Vale la pena reducir a escombros y cemento un paisaje que podría ser disfrutado y explotado sustentablemente en el futuro por las próximas generaciones a través del turismo? La mayoría de los habitantes de Linares cree que no vale la pena, tal cual lo han demostrado en decenas de manifestaciones. ¿Nos podrían escuchar las autoridades por una vez por favor?
Felipe McRostie Bustamante

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